Estrategias para enfrentar la sequía en la huerta

Ya se dijo, estamos enfrentando una de las peores sequías de la historia y el déficit ya llega al 70%, por lo cual el panorama para la agricultura se ve muy poco prometedor y la única forma de enfrentarlo es con técnicas que puedan mejorar la eficiencia de uso del agua. A continuación podrá saber como mejorar el ahorro de agua para sus cultivos.


Las plantas tienen un mecanismo muy sencillo para ahorrar agua y esto es cerrando todos los canales de movimiento de este elemento a través de ellas, por consecuencia, se marchitan al perder la turgencia de sus células. Este mecanismos puede llegar a ser muy riesgoso para ellas, ya que pueden morir por sequía al pasar ciertos niveles de tiempo en ese estado.


Ahora bien, deberá saber que la eficiencia de uso del agua corresponde a la relación entre la cantidad de agua usada por cualquier vegetal para su metabolismo versus a la cantidad de agua aplicada a la planta. En otras palabras es determinar el agua que sí se usa por la plata y la que se pierde en otros procesos, ya sea que se perdió en profundidad, se evaporó o escurrió lejos de donde la planta la pueda absorber.


Una buena forma de aumentar la eficiencia, es usar sistemas de riego con alta tecnología, los cuales permitan entregar el agua en el momento y cantidad exactos de acuerdo con la necesidad de la planta. Algunas de estas tecnologías pueden ser riego por aspersión, microaspersión, goteo, capilaridad entre otros. Y los más eficientes son aquellos que respondan de acuerdo a la necesidad hídrica de la planta.


Tipos de riego y su eficiencia


Tendido: Es la forma más antigua para regar y sólo significa dejar correr el agua por el terreno para inundar lo suficiente para que se infiltre la mayor cantidad de agua. Un serio inconveniente es que luego de este riego, el terreno queda con mucho barro, haciendo complejo entrar a hacer alguna labor. Se aprovecha entre un 15-25% del agua.


Por Surcos: Es similar al anterior, pero el agua se hace correr por pequeños canales que estén cerca de las plantas. Su principal problema es que hay que tener mucha experiencia para manejar las corrientes de agua y además degrada mucho el terreno al arrastrar el suelo. Y obviamente también deja el terreno inhabilitado por unos días por el barro. Su eficiencia es de un 30 - 40%.


Californiano: Es un riego que ya incluye elementos que evitan la perdida de agua, esto es que la matriz por donde llega el agua está protegida por una manga de plástico u otro material que sólo libera agua en los puntos de inicio del surco de plantación. Al igual que el riego anterior genera lavado del suelo en superficie. Su eficiencia puede llegar al 60%.


Aspersión: Este riego es del tipo presurizado, por lo tanto necesita de una bomba que genere la presión suficiente para su funcionamiento y entrega el agua en forma de lluvia. El agua es conducida por cañerías hasta cada aspersor que distribuye el agua a través del aire. Puede regar una gran superficie en poco tiempo. Tiene un gran gasto energético. Su eficiencia es de un 75%.


Microjet o Microaspersión: Es muy similar al riego anterior, pero los emisores son mucho más pequeños y entregan agua sólo en la zona donde se desea regar (base de las plantas). El microjet distribuye el agua por choque de la misma en una superficie y el microaspersor usa pequeños aspersores que giran. Al ser también un riego que necesita de una bomba para generar la presión, necesita de mucha energía. Su eficiencia puede llegar al 85%.